Asamblea Zona Monseñor Romero, del 15 al 18 de julio de 2025

Todos los que llegan son religiosos de la Zona Monseñor Romero. Predominan los pasionistas jóvenes. Todos trabajan en la zona y participan también un grupo de estudiantes que están en el Salvador, en período de formación institucional. En total nos juntamos 24 religiosos con el consultor de España y el P. Provincial. Todas las comunidades de la zona están representadas. La reunión estuvo marcada por tres actitudes: la escucha, el corazón y la contemplación: las tres actitudes buscan recordarnos que somos religiosos, somos un trozo del Reino de Dios; estamos invitados a escucharnos y entender lo que el otro propone. Todos podemos aportar al otro desde lo que tenemos en nuestro interior. Desde ahí podremos responder a las preguntas ¿Cómo estamos? ¿Cómo nos encontramos? Estas preguntas valen para evaluar la actividad de la zona en lo que respecta a la pastoral vocacional, la juvenil, la economía, la formación, el gobierno y la familia pasionista: Siempre estaremos volviendo a revisar nuestra vida, nuestra programación. Volver no es retroceder sino avanzar desde el punto central de nuestra historia, que para un cristiano siempre será Jesús.

Muchos trabajos, pero hay muchas manos para trabajar y trabajar en comunidad, eso es lo importante y lo que no hay que perder de vista: En la vida cotidiana, esto nos invita a mirar más allá de nuestros propios intereses. No se trata sólo de lo que me conviene o de lo que yo necesito, sino de lo que podemos construir juntos. El amor, la justicia y la verdad no pueden ser esfuerzos individuales; florecen cuando se comunican.

Como Zona Monseñor Romero no debemos autodescapacitarnos; los trabajos de gobiernos, formación y economía se pueden llevar si hay transparencia y dialogo. Se exige una verdadera comunión fraterna. Frente al consumismo narcisista, la austeridad o la sobriedad. Misión de la vida religiosa es instaurar la cultura de lo necesario. Frente a la vida consumo-deleite, la vida respetada, mimada, servida, amada. Dios es amante de la vida (Sabiduría). Si ayer decíamos que somos peregrinos de la Esperanza, hoy, después de estos días de encuentro y fraternidad, se podría decir también, que somos peregrinos del entendimiento. Hemos hablado y compartido temas y no hemos llegado en ningún momento al desencuentro. Se podría decir que somos Faro: espiritual-Moral-intelectual. Que busquemos juntos ser una iglesia misionera, una iglesia que construye puentes de diálogo, siempre dispuesta y abierta a recibir con los brazos abiertos a todos.