CASTELLAZZO

“EXPERIENCIA CASTELLAZZO”
(Fundamentos Castellazzo 1990)

1. UNA EXPERIENCIA DE DESIERTO.

Castellazzo se entronca con la experiencia bíblica del desierto, frecuentemente asociada al número 40. Piénsese en los cuarenta días de desierto de Moisés, de Elías, de Jesús. Esta experiencia constituye un “tiempo fuerte” en el cual se gesta y se plasma una espiritualidad, entendida como “discernimiento de caminos y de opciones y como efectivo “ponerse en marcha” (salir, marchar, llegar).

2. MEDIATIZADA POR LA EXPERIENCIA DE SAN PABLO DE LA CRUZ.

Castellazzo es el nombre del lugar donde Pablo Danei realizó su retiro de 40 días, desde el 23 de noviembre de 1720 al 1 de enero de 1721. La evocación actual de este nombre –Castellazzo- indica que la experiencia bíblica del desierto está mediatizada, para los pasionistas, por la experiencia personal de Pablo de la Cruz, tal como viene descrita por él mismo en su Diario Espiritual. La experiencia de Pablo es reconocida en su valor testimonial y asumida como fuente de inspiración.

3. PRIMARIAMENTE DESTINADA A LOS MIEMBROS RELIGIOSOS DE LA FAMILIA PASIONISTA.

Sin excluir que pueda ser una experiencia espiritual de mucho provecho para todo el Pueblo de Dios, los destinatarios primeros son aquellos que han sido llamados a construir su vida y a proyectar su misión en continuidad con el Carisma de San Pablo de la Cruz. Para éstos, Castellazzo es la experiencia RAÍZ de donde brota y se desarrolla el árbol de la espiritualidad pasionista.

4. CARACTERIZADA POR UNA ESPIRITUALIDAD ORIGINAL.

La espiritualidad del Castellazzo tiene como “principio y fundamento” a Cristo y éste crucificado, el cual se transforma en criterio último y supreme de toda experiencia religiosa. Es una espiritualidad de “memoria” y de “seguimiento”.

Castellazzo promueve una “memoria total” del Crucificado: reconoce el sentido de la muerte del Señor al interior de su praxis e historia personal y en relación a la historia del mundo.

Castellazzo busca hacer una vivencia intensa de las exigencias radicales del “seguimiento” del Crucificado.

5. CON ESTRUCTURA PROPIA Y CARACTERÍSTICAS PECULIARES.

La estructura del Castellazzo tiene como “piedra angular” la historia del Crucificado. Sobre esta piedra angular, Castellazzo estructura vivencialmente ciertos valores típicos que darán una fisonomía determinada a la personalidad del que hace la experiencia. Estos valores típicos son: el seguimiento de Jesús Crucificado, la pobreza, la penitencia, la oración, la soledad.

La característica peculiar del Castellazzo está dada por el elemento “experiencia”, por la dimensión “vivencial”. De decisiva importancia es la siguiente toma de posición: Castellazzo no se distingue por pensar al Crucificado, por pensar la pobreza, soledad, oración y penitencia. Castellazzo es memoria-seguimiento del Crucificado, es oración, es pobreza, es soledad, es penitencia…

6. CON UN PUNTO DE PARTIDA PREVIAMENTE OPTADO.

Castellazzo asume el punto de partida que signó la misión de Jesús: la opción por los pobres (Lc.4, 18-21). Tal opción preferencial será la luz que ilumine el discernimiento de caminos al interior de la experiencia, pero no predetermina el tipo de respuesta que cada ejercitante dará libremente al Señor.

7. EXPERIENCIA FACILITANTE.

Castellazzo es un servicio que ofrece un conjunto de condiciones objetivas que facilitan (hacen más fácilmente posible) la experiencia intensa de la espiritualidad del seguimiento del Crucificado. A través de tales condiciones objetivas el ejercitante es colocado frente al Crucificado, frente a sí mismo, frente a la comunidad, frente al mundo, y particularmente frente a los pobres. En este contexto, irá realizando su propio proceso personal y elaborando su respuesta a los caminos que el Señor le propone para su vida personal y para la misión para la que ha sido elegido.

8. EXPERIENCIA “PERSONALIZADA”.

Castellazzo siempre será una experiencia comunitaria, aunque sólo fuera por el hecho de que el ejercitante tendrá al menos un acompañante de la persona del Director/a. Sin embargo, esencialmente es una experiencia personal y, por consiguiente, todo lo que se realice en Castellazzo deberá tener un carácter “personalizado”, es decir, ajustado a lo que convenga al proceso personal de cada uno.

9. UN TIEMPO CUALITATIVO: KAIRÓS MÁS QUE KRONOS.

Castellazzo es, fundamentalmente, un tiempo “cualitativo” más que “cuantitativo”. Tiene que ver con procesos interiores, con opciones en la vida, con tomas de posición, más que con duración material de tiempo cronológico.

Es más KAIRÓS (tiempo propicio para la gracia) que Krónos (tiempo cronometrado). No obstante, el Retiro completo de cuarenta días, físicamente medidos, será siempre un paradigma importante a retener por su valor simbólico y porque es un ciclo que permite el desarrollo de variadas experiencias propias de un proceso de crecimiento humano.

10. EXPERIENCIA GENERADORA DE COMPROMISOS APOSTÓLICOS.

Castellazzo no termina en la persona y en el progreso espiritual individual. Es una experiencia ordenada a suscitar respuestas apostólicas de compromiso serio ante la historia, a favor del pueblo al que la Iglesia local busca servir, con especial atención a los más pobres y necesitados.